La escayola material noble

Es como la hermana pobre de los materiales escultóricos es el material de los bocetos, aunque también puede elevarse a la categoria de obra sublime; en la antigüedad clásica potenciaron su uso pese a su fragilidad ya que a través de ella se consiguian obras de imposible elaboración con otros materiales, pero no se trata sólo de habilidad técnica, la escayola hay que experimentarla si la comparamos con el plástico o resina de la actualidad pierde en cuanto a resistencia pero en un trabajo artístico el resultado final es lo que cuenta y no hay material sintético que se pueda repasar y decorar como la escayola, integra los tintes y la pintura formando un solo cuerpo, cosa imposible en los otros y desnuda es de una belleza increible.

Porque en realidad no hay material humilde si las manos saben ennoblecerlo.

 

Y yo a parte tengo una historía muy íntima y personal con este material, ya que ha marcado mi destino, con 12 años me rompí una pierna esquiando, por lo que me pusieron una escayola tan gorda y pesada en mi pierna durante dos meses, que al coincidir con la etapa de mi desarrollo, estaba en pleno crecimiento con los huesos maleables como el barro, este peso añadido hizo que mi columna se desviase de una forma bastante pronunciada por lo que desde que tenía 13 años comenzaron a vestirme con corses de escayola hasta los 17 que habandoné mi caparazón, yo viví esta experiencia como la mariposa que habandona la crisálidad despues de completar un ciclo, ya que fueron años decisivos en el desarrollo de mi personalidad y lejos de odiar ese material le agradezco mi formación por dentro y fuera de mi, ha formado parte de mi día a día y no solo por cuestiones artísticas sino de salud, por eso creo que la simbiosis que tengo con este material es fruto de esa convivencia intíma, sé el efecto que produce el fraguado del yeso en la piel ¡arde!, para pasar luego a una sensación húmeda y fria que tarda días en secar del todo y es incomodisimo si es tu cuerpo el que está debajo, pero te hace aprender que toda metamorfosis tiene un coste y mi tributo lo volvería a pagar con gusto.

Hoy es una relación lúdica y creativa la que tengo con este material pero sigo sintiendo como arde en mis manos cada vez que fragua.